domingo, 20 de julio de 2014

No preguntéis.

Después de años programando.
Después de tres tragedias, ocho asedios y cinco balas esquivadas.
Después de infinitos ensayos y una sola función bien representada, la joven Shia se rebela.
Tira el guión a la basura y lo patea.
Tira 46 frases, 2853 palabras y 406 movimientos de manos.
Tira parte de la lección aprendida para que sea el azar quien mueva los hilos del destino. Shia huele el desastre.
Observa el camino andado.
Observa dos promesas, una espina y 320.493.823.049 despedidas, renuncias, huidas.
Observa el tiempo y se entristece. Shia mece el miedo y apuesta por sí misma.
Shia afronta.
Shia reza cinco, seis, siete veces.
Shia improvisa. Shia vence.