miércoles, 9 de septiembre de 2026

Uitwaaien

El calor sofocante te atrapa dentro de cuatro paredes, pero dentro de tu hogar también te estás derritiendo. Al menos tienes tiempo. Tiempo para todos los resquicios que están sin supervisar. El tapiz a medio tejer. El suelo sin encerar. Cada día es un bucle de lo mismo. Muchos proyectos que casi siempre se quedan a medio hacer. Con la ropa pegada al cuerpo casi nadie puede concentrarse.

Lleva mucho sin llover y tienes nostalgia del olor de los días tranquilos. La chaqueta que te abraza y te resbala por un hombro. Los calcetines gordos y la leche con vainilla templada. El moño mal sujeto. El sol no aplaca su intensidad, pero la piscina está cerrada y ninguna de estas cosas ha llegado todavía. El tiempo intermedio entre dos paisajes. Un péndulo imparable.

Siempre estás llena de suspiros. Una mañana llega el más grande de ellos, pero no es tuyo. Entra por la ventana y te revuelve el pelo. Azota las cortinas. Cierras las manos sobre la barandilla y lo hueles. La primera sopa del vecindario. La ropa mojada que no se seca tan fácilmente. 

El sauce llorón ya no está quieto. Las hojas han comenzado a quedarse sin vida y cuando por fin pones un pie en la calle, animada por un par de mocasines a estrenar, notas en la piel bronceada que la temperatura ha bajado. Respiras. Respiras. Echas a andar y lo miras todo de nuevo. Por fin, durante unas horas, parece que realmente no tienes nada más que hacer.

miércoles, 28 de enero de 2026

Píxel

Me siento un píxel negro en una foto del arcoíris.
La pestaña dentro de la sopa.
La luz que rebota en el cristal y te da en los ojos.
La yema del dedo que sale en el margen del vídeo.

Me siento el píxel roto de la pantalla.
La gota de limón que brinca a todas partes.
La etiqueta mal cortada del pantalón nuevo.
La rayita en tu CD favorito.

Me siento el píxel alterado del videojuego.
La cuerda desafinada del arpa.
La pelusa de la manta.
La omisión de la coma antes del "pero".

Me siento un minúsculo píxel entre cientos.
Un poco menos cuadrado.
Un poco menos colorido.
Un poco menos encajado.

Un poco menos... desapercibido.