La pestaña dentro de la sopa.
La luz que rebota en el cristal y te da en los ojos.
La yema del dedo que sale en el margen del vídeo.
Me siento el píxel roto de la pantalla.
La gota de limón que brinca a todas partes.
La etiqueta mal cortada del pantalón nuevo.
Me siento el píxel alterado del videojuego.
La cuerda desafinada del arpa.
La pelusa de la manta.
La omisión de la coma antes del "pero".
Me siento un minúsculo píxel entre cientos.
Un poco menos cuadrado.
Un poco menos colorido.
Un poco menos encajado.
Un poco menos... desapercibido.