Respira y deja que se vaya.
viernes, 7 de mayo de 2021
miércoles, 21 de abril de 2021
Despido improcedente
viernes, 20 de noviembre de 2020
Cambio de agujas
Se sentó en el empedrado del soportal, justo al borde de donde acababa el tejadillo que la protegía de la lluvia. Un centímetro más lejos de su nariz, una cortina de pequeñas gotas caía con rectitud furiosa hasta el suelo. No sabía que el agua terminaría siguiendo la pendiente de las grietas y alcanzaría su refugio serpenteando por el grabado de las baldosas, precisa hasta mojar su pantalón, así que permaneció allí quieta y confiada más tiempo de la cuenta.
Se sentía un poco como antaño. Adormilada y sin muchas ganas. El tiempo había decidido ir más despacio y dejar espacio para que todo se masticase a la perfección. Suspiró varias veces y bostezó. Bostezó mil veces, como sin aire.
Notaba distorsionado todo aquello que había dado sentido a su trayectoria hasta aquel entonces, como si de nuevo se hubieran cambiado los raíles de su tren. Y ya no sabía qué importaba y qué no, ni qué esperar de lo que pensaba conocer. Ni tan siquiera estaba segura de qué quería hacer en los minutos siguientes.
Se vio movida por otro instinto que nada tenía que ver con lo que quería o había decidido. Dio un respingo al notar el agua calar sus piernas, y luego sus muslos. Masculló unas cuantas palabrotas mientras se sacudía, pero estaba calada y tuvo que girar sobre sus pasos y regresar a casa. A veces es la vida la que no nos deja permanecer estáticos mucho tiempo. Si no tomas tus decisiones, otros las tomarán por ti. Y en ocasiones, tampoco lo vamos a negar, esa inercia es la que nos hace seguir adelante.
domingo, 15 de noviembre de 2020
Marcesible
Mientras te paras a pensar en el tiempo que va pasando,
esa gente a la que llevas tanto sin ver crece,
cambia su vida y se aleja. Divergen para llegar a su futuro "yo".
Y te lo estás perdiendo.
Y tú y yo ya no nos conocemos de nada.
sábado, 31 de octubre de 2020
Y así como de sopetón
confirmamos temores
que supusimos reales
en algún momento lejano,
pero que no han perdido importancia
al ser la leña que lanzará el tiempo
para poner a prueba la confianza
y resquebrajar el orgullo
de compartir aventuras.
miércoles, 21 de octubre de 2020
La ley de la perspectiva.
Solo te sentirás insignificante,
cuando te contemples desde los ojos celestiales,
en vez de desde los de quien te ama.
domingo, 11 de octubre de 2020
Se cambian las tornas.
Hace mucho que no la eligen. Y si la eligen, nunca es entera, si no en cachitos o para instantes. Sin embargo, a cada decepción recupera la ilusión. "Esta vez me toca. Hoy seguro que soy yo". No ha terminado ni de pensar en sus divagaciones y ya tiene otro "no" en la cara. Y cree que ha pasado mucho tiempo y que ya es hora de su turno, que obviamente por probabilidad y sentido común, debería de escuchar algo positivo a la próxima, tener éxito. Pero se da de bruces una y otra vez contra la misma pared. Toda la voluntad para luchar, derramada por el suelo.
Cuando el desgaste es absoluto y la ilusión se ha disipado, se recluye ensimismada, porque no entiende nada. Y en alguna parte del mundo, justo cuando ya no está entre las opciones, cuando es demasiado tarde... de pronto, alguien la echa de menos. Y ya no la puede escoger.
lunes, 14 de septiembre de 2020
El accidente invisible
Un virus. Un virus. Es un virus. Esa cosa que aún muchos dudan de si considerarlo un ser vivo. Y claro que no lo ves, no lo ves pero se mueve, juguetón, y va resbalando de cuerpo en cuerpo.
Ponte la mascarilla. La llevas. La llevas. ¡Me queda grande!
Sepárate un poco más mientras coméis algo. El gel.
¿Ha tocado la mesa? ¿Ha tocado las aceitunas?
Qué paranoia. Todas las vidas torcidas.
"¿Y cómo sabes que no te ha alcanzado?", nos preguntamos mientras se ríe y se ríe de nosotros.
lunes, 31 de agosto de 2020
Awumbuk
Cuando le veía, le salían las historias por las venas.
Cuando preguntaba, solo recibía frases incompletas por respuesta.
Cuando se sentía acompañada, quizás estaba sola.
miércoles, 19 de agosto de 2020
Trigésimo.
Parece que fue ayer cuando buscaba tu mano para no resbalar frente a unas cascadas, o cuando el mar nos miró con cierta envidia mientras la arena de su playa se reía de mí. Ahora que ha pasado el tiempo, la verdad es que siento cierta carga a cada paso. Ya no son solo ellos los que nos han observado sin pestañear. En cada aventura nos han espiado tanto árboles como montañas, y siempre cielos vacíos o llenos de estrellas. Es el peso de su anhelo silencioso el que me hace entrelazar mis dedos contigo ahora y pensar: qué suerte que aún me sigas sosteniendo.

domingo, 12 de julio de 2020
Mauerbauertraurigkeit
sábado, 13 de junio de 2020
Kalopsia
viernes, 22 de mayo de 2020
Tornado
Siempre estaba lejos de él cuando llegaba. Siempre atisbaba el horizonte y lo veía moverse, perezoso pero abrumadoramente ágil, en el camino que ya había sido recorrido, barriendo con una pulcritud envidiable.
No obstante, muchas veces se preguntaba si no tendría el susodicho algún tipo de estrategia destructora. No encontraba mucho sentido a esa selectividad a la hora de tolerar la permanencia de ciertas cosas. Quizás es que los grupos de árboles que aguantaban en pie tras su paso, se protegían unos a otros en la formación de su pequeño bosque, o que las piedras que se amontonaban eran las más difíciles de arrancar. Fuera como fuese, ella a veces tendía a imaginar que, bajo aquella seda vaporosa que giraba y giraba, había una entidad fantasmagórica, retándola para que escogiera ella misma lo que más anhelaba conservar de todo aquello cuanto había visto en su trayecto hacia el destino final.
Encaramada a un acantilado, observó la nueva trayectoria del viento y, por primera vez, le pareció ver un patrón. Los bosquecillos que sobrevivían creaban espirales y círculos entre sí, como dándose las manos. Parecían mensajes que solo entenderían aquellos que lograsen despegarse del suelo, así que miró de nuevo hacia el tornado, dubitativa. Quizás... quizás solo tenía que viajar de la mano con él.




