viernes, 9 de junio de 2017

Sobrecarga

Es complicado y no estoy a gusto. Envidio con fuerza la normalidad. Me estoy haciendo daño. Se me ha olvidado cómo se apagaba esto. Me arde la cabeza por el bien común. Quisiera decir que lo siento demasiadas veces. Podría conseguir cambiar... si me esforzara, si no estuviera rota. Quizás entonces me lo merecería. Agh, qué de agua. Me ahogo. No puedo modificarme, no soy mala. Horror, qué de sentimientos. Qué bondad. A dónde irás. Me alejo. Necesito deshacerme del aire. Miro atrás a menudo. Personas excepcionales. Soy una sombra. Olvido. 
Un abismo más profundo. 
Vértigo. 
Despierta, despierta, despierta. 
¡Arréglalo! Qué de gritos.

4 comentarios:

  1. Me ha encantado. Sigue escribiendo, porque transmites y compartes emociones con tus palabras. Me gusta cuando veo alguna entrada tuya en mi feed y espero que pronto pueda leer algún texto con algo de energía positiva también :-)

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    1. Siempre escribo mejor cuando estoy triste ^^ gracias por pasarte, siento que no sea la mejor etapa del blog :P

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    2. ¡Como si estar triste fuera algo malo! Es parte de. El yin y el yang. Hay veces que es mejor dejarse llevar y expresarlo, abrazar la emoción y aceptarla ¡Y qué mejor forma que escribiendo! No pidas perdón por ello. Al revés, te doy las gracias por compartirlo.

      ¡Eso no cambia mi deseo de que no sólo te lances a escribir cuando estás triste sino también cuando estás alegre! Tienes madera para compartir emociones y hacer que empatice. Sería enriquecedor verte analizar emociones positivas de la misma manera :)

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  2. Lo mejor surge de lo peor. Trata de no ahogarte sino de nadar...

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